Escolarización de un niño con problemas psicológicos

Todos los niños tienen derecho a la educación. El hecho de que un niño sufra un trastorno mental no significa que ya no pueda disfrutar de este derecho. Debe recibir el mismo trato que un niño sano. La escolarización de un niño con un trastorno mental no es una tarea fácil. Aquí tienes algunos consejos para que los tengas en cuenta.

Seguir un procedimiento específico

Los niños con enfermedades mentales deben tener derecho a la educación. No deben seguir el mismo proceso de escolarización que un niño normal. Su escolarización debe basarse en un procedimiento específico que les permita aprender a pesar de sus patologías. En efecto, la escolarización de un niño que sufre trastornos mentales debe ir acompañada de un seguimiento médico garantizado por un médico cualificado y acreditado. A continuación, deben ser acogidos en un aula especializada para que un psicólogo pueda poner en marcha un tratamiento continuado. Esto les permitirá evaluar en cada momento la evolución del tratamiento y las mejoras.

Cuando hay una mejora en el tratamiento, el siguiente paso es la integración en un aula común. Esto permitirá al niño estar rodeado de niños de su edad, una ventaja importante que no sólo disminuirá los trastornos mentales, sino que también mejorará su capacidad de comunicación con los demás. Si el tratamiento no funciona, empieza a educar en casa. También puede presentar una solicitud completa de ayuda financiera del gobierno. Esta ayuda financiera le permitirá dotar al niño de material escolar para optimizar el tratamiento.

Garantizar una buena comunicación con el niño

Aparte del procedimiento anterior, los padres también tienen un papel importante en la escolarización. De hecho, cuando su hijo con trastornos mentales vaya a la escuela, no dude en entablar conversaciones con él sobre los temas que puedan molestarle. Además, antes de acudir al médico-psicólogo, la comunicación es la base esencial para que tu hijo se sienta a gusto aliviando el estrés. Por último, tenga en cuenta que para ver la eficacia del tratamiento, la mejora y el florecimiento de su hijo, es a través de la comunicación que es posible. Por lo tanto, no dude en hablar con su hijo.